Refugiados se protegen del frío con una hoguera en un almacén aduanero abandonado en Belgrado, Serbia  Un refugiado paquistaní, de 20 años, ha aparecido muerto  en el campamento de acogida de Moria, en la isla griega de Lesbos, en lo que constituye el tercer fallecimiento en este centro a lo largo de la última semana. Otro migrante que compartía tienda con el fallecido ha sido trasladado al hospital gravemente enfermo.

La pasada semana se produjeron ya dos muertes en el mismo campamento: un egipcio de 22 años murió el martes y un sirio de 45 años el sábado. En ambos casos siguen sin haberse podido determinar las causas exactas de la muerte, por lo que se ha ordenado un nuevo examen histológico y toxicológico, para investigar si el fallecimiento se produjo por inhalación de humo o de otros gases.

"Miles de personas bloqueadas en Grecia sufren el frío en condiciones horribles, atrapados por el fracaso de la UE en su misión de ofrecerles protección y dignidad", ha dicho en un comunicado Gauri van Gulk, director para Europa de Amnistía Internacional.

Más de 60.000 refugiados y migrantes, la mayoría de Siria, Irak y Afganistán, aguardan en campamentos y refugios en Grecia. El invierno inusualmente frío ha empeorado mucho sus condiciones de vida, especialmente en las islas, donde la situación es de extremo hacinamiento y las autoridades locales se niegan a abrir nuevas instalaciones y exigen el traslado de los inmigrantes a la parte continental.