La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Francois Hollande, comparecen ante la prensa tras su encuentro en Berlín.

La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, han lanzado este viernes un mensaje claro: Europa se enfrenta a grandes desafíos tanto externos como internos.

Los mandatarios han señalado  tras su encuentro en Berlín para preparar la próxima cumbre de la UE, que Europa solo puede hacer frente a los retos si lo hace unida por lo que han llamado cohesión de todos los Estados miembros e instituciones.

Ambos líderes se han identificado tanto al 'Brexit' como al auge del populismo así como a la nueva administración de Estados Unidos como dichos desafíos, por lo que Hollande ha subrayado la necesidad de construir "una Europa nueva en un mundo incierto" y ha destacado el particular papel que deben asumir Francia y Alemania, no porque quieran imponerse al resto de socios comunitarios, sino porque tienen "esa responsabilidad histórica".

Merkel se ha referido tanto al resultado del referéndum británico y la "profunda ruptura" que supondrá la salida de Reino Unido del bloque, así como a la necesidad de que los miembros de la UE se mantengan "unidos y ambiciosos" en la defensa " de las sociedades libres".

Las amenazas a Europa no sólo son externas, ha adverdido Hollande para destacar el riesgo de los populismos y extremismos en el continente. Frente a ellos, hay que dirigirse a la sociedad y decirle que sus valores y su futuro se deciden en la UE: "Hoy más que nunca Europa debe ser política", ha manifestado el presidente francés.